Preguntas frecuentes


Gripe
Es una enfermedad respiratoria infectocontagiosa producida por los virus de la Influenza que afecta la nariz, la garganta y en algunos casos los pulmones. Este virus puede causar una enfermedad leve o grave e incluso, en ocasiones, llevar a la muerte. La mejor manera de prevenirla es vacunarse todos los años.
Los virus se propagan fácilmente entre las personas a través de las gotitas de saliva que se expulsan al estornudar, toser o escupir a menos de dos metros de distancia de otra sin cubrirse; también al tocar una superficie con la presencia del virus y luego llevarse la mano a la boca, ojos o nariz.

Los virus pueden vivir entre 8 y 48 horas en superficies duras, en la ropa, en papel, en teclados, teléfonos. Por eso es importante mantener una adecuada higiene de manos.
Quienes contraen gripe, a menudo presentan algunos o todos estos signos y síntomas, que por lo general comienzan repentinamente y no en forma gradual:

  • Fiebre* o escalofríos
  • Dolor de garganta
  • Tos
  • Congestión nasal o secreción nasal abundante
  • Dolor de cabeza
  • Dolores musculares y corporales
  • Fatiga (cansancio extremo)
  • Escalofríos
  • Dificultad respiratoria
  • Algunas personas pueden tener vómitos y diarrea, aunque esto es más común en los niños pequeños que en los adultos.
*Es importante destacar que no todas las personas con gripe tienen fiebre.
La presencia de estos signos indica que es necesario recibir atención médica inmediata:
En los niños:
  • Respiración acelerada o problemas para respirar.
  • Vómitos persistentes.
  • Dificultad para despertarse, falta de actividad.
  • Irritabilidad.
En los adultos:
  • Dificultad para respirar o falta de aire.
  • Dolor o presión en el pecho o abdomen.
  • Mareos repentinos.
  • Confusión.
  • Vómitos persistentes.
Vos podés contagiar la gripe a otra persona antes de saber que estás enfermo/a y también mientras lo estás. Si bien las personas con gripe son más contagiosas en los primeros 3 a 4 días después de que la enfermedad se manifiesta por primera vez, algunos adultos que no tienen ninguna otra enfermedad pueden infectar a otros desde 1 día antes de que los síntomas se desarrollen y hasta 5 a 7 días después del inicio de la enfermedad. Algunas personas, en especial los niños pequeños y las personas con sistemas inmunitarios debilitados, podrían contagiar virus de la gripe por un tiempo más prolongado.
El primer paso y el más importante para prevenir la gripe es la vacunación anual, pero además los buenos hábitos de higiene personal son una de las estrategias más efectivas que se puede implementar para reducir el riesgo de contagio.
  • Lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón o con gel alcohólico al 70%. Ambas formas son igualmente efectivas.
  • Cubrirse la boca y la nariz al estornudar o toser con pañuelos descartables o con el pliegue interno del codo (nunca con la mano) para no diseminar partículas infectadas en el ambiente.
  • Desechar los pañuelos descartables en bolsas de plástico y cerrarlas (se deben lavar las manos inmediatamente después).
  • Evitar saludar con beso y/o dar la mano.
  • Evitar tocarse ojos, nariz y boca sin previamente lavarse las manos.
  • Mantener limpios, aireados y asoleados los ambientes de hogares y oficinas.
  • No compartir elementos como cubiertos, vasos, cepillos o teléfonos. No compartir mate.
  • Airear y ventilar los ámbitos concurridos, aún con temperaturas bajas.
  • Limpiar la cocina, baño, utensilios para comer, juguetes, teclados y mouses de computadoras con soluciones de lavandina o alcohólicas.
  • Guardar una distancia mayor a 2 metros entre las personas que lo rodean.
  • Evitar el contacto estrecho con personas con enfermedades respiratorias.
  • Evitar la exposición a contaminantes ambientales.
  • Evitar la exposición al tabaco.
  • Evitar viajar a zonas donde esté presente la enfermedad; en esas localidades, evitar sitios concurridos y aglomeraciones.
Tu médico indicará la necesidad de tratamiento.
Existen medicamentos antivirales para tratar la gripe, indicados en huéspedes particulares con compromiso de las defensas, pacientes que requieren internación y algunos pacientes ambulatorios con factores de riesgo.

Dado que la efectividad de la vacuna contra la influenza no es del 100%, la historia de vacunación no descarta que se pueda padecer una infección por virus influenza, por lo que el tratamiento antiviral empírico temprano debe iniciarse en las personas vacunadas con signos y síntomas de influenza en los grupos en los que está indicado.
Las complicaciones pueden incluir neumonía bacteriana, infecciones del oído, sinusitis y agravamiento de las afecciones crónicas, como insuficiencia cardiaca congestiva, asma o diabetes.

En caso de dudas sobre la inmunización o ante cualquier otro síntoma grave o que te preocupe, acudí a un profesional médico.

Línea de Emergencias 0800-777-7800 / (011) 4344-1500
Vacunación
La gripe es una enfermedad potencialmente grave que puede llevar a la hospitalización e, incluso, en ciertas ocasiones, provocar la muerte. Cada temporada de gripe es diferente, y la infección puede afectar a las personas de distintas formas. Aún las personas sanas pueden enfermarse gravemente a causa de la gripe y contagiar a otros el virus. La vacuna anual contra la gripe estacional es, hasta el momento, la mejor manera conocida de reducir el riesgo de contraer la enfermedad y contagiarla a otros.
  1. Embarazadas y puérperas hasta 10 días desde el parto.
  2. Personal de la salud.
  3. Niños de 6 a 24 meses inclusive.
  4. Adultos mayores de 65 años.
  5. También los niños y adultos de 2 a 64 años inclusive, con las siguientes condiciones clínicas:

  6. ENFERMEDADES RESPIRATORIAS:

    • Enfermedad respiratoria crónica (hernia diafragmática, EPOC, enfisema congénito, displasia broncopulmonar, traqueostomizados crónicos, bronquiectasias, fibrosis quística, entre otros).
    • Asma moderado y grave.

    ENFERMEDADES CARDÍACAS:

    • Insuficiencia cardíaca, enfermedad coronaria o reemplazo valvular o valvulopatía.
    • Cardiopatías congénitas.

    INMUNODEFICIENCIAS CONGÉNITAS O ADQUIRIDAS:

    • Infección por VIH
    • Utilización de medicación inmunosupresora o corticoides a altas dosis.
    • Inmunodeficiencia congénita.
    • Asplenia funcional o anatómica.
    • Desnutrición grave.

    PACIENTES ONCOHEMATOLÓGICOS Y TRASPLANTADOS:

    • Tumor de órgano sólido en tratamiento.
    • Enfermedad oncohematológica, hasta 6 meses posteriores a la remisión completa.
    • Trasplantados de órganos sólidos o tejido hematopoyético.
    • Obesidad mórbida (IMC>40).
    • Diabetes.
    • IRC en diálisis o con expectativas de ingresar a diálisis en los siguientes 6 meses.
    • Retraso madurativo grave en menores de 18 años de edad.
    • Síndromes genéticos, enfermedades neuromusculares con compromiso respiratorio y malformaciones congénitas graves.
    • Tratamiento crónico con ácido acetilsalicílico en menores de 18 años de edad.
    • Además:
      • Convivientes de enfermos oncohematológicos y de bebés prematuros menores de 1.500 grs.

    Para más información visitá el sitio web del Ministerio de Salud www.argentina.gob.ar, o comunicate a su línea telefónica gratuita 0800-222-1002 opción 5.

La población no incluida en los grupos mencionados no tiene prioridad de vacunarse. Pero si lo deseás, podés hacerlo. Por eso, te recomendamos consultar con tu médico de cabecera, quien te asesorará sobre los beneficios de la vacunación de acuerdo con tu historial médico. Si sos asociado de Swiss Medical Medicina Privada accedés a la vacuna con el porcentaje de descuento en vacunas que posee tu plan presentando orden médica, credencial asistencial y DNI, en cualquiera de las farmacias y vacunatorios habilitados.
Lo ideal es vacunarse lo antes posible, ni bien estén disponibles las vacunas antigripales temporada 2023 en los vacunatorios de nuestro país. La aparición de los anticuerpos tarda varias semanas en llegar a su nivel de protección luego de la aplicación, de esta manera se puede enfrentar el invierno con la inmunidad adecuada.
Se necesita una vacuna contra la gripe todas las temporadas ya que, por un lado, la respuesta inmunitaria disminuye con el tiempo, y por otro, debido a que los virus de la gripe cambian constantemente, la fórmula de la vacuna se revisa todos los años y, a veces, se actualiza para que sea efectiva.
La vacunación contra la gripe no sólo puede evitar que se contraiga la enfermedad, sino que también reduce los riesgos de hospitalización asociados a ella. Además, la vacunación es una herramienta de prevención importante para las personas con afecciones de salud crónicas, y ayuda a proteger a las mujeres y a los bebés durante y después del embarazo.

La vacunación también protege a los que lo rodean, incluidas las personas que tienen una mayor vulnerabilidad a sufrir una enfermedad grave a causa de la gripe, como los bebés y los niños pequeños, los adultos mayores y las personas con afecciones crónicas.
Sí, porque factores como la edad y el estado de salud de quien se vacuna, inciden en la capacidad de la vacuna para brindar protección. Por otra parte, la eficacia de la vacuna aumenta cuando los virus incluidos en ella y los virus de la gripe en circulación coinciden bastante. Caso contrario, la eficacia disminuye, pero aun así puede proteger a muchas personas y evitar las complicaciones de la gripe, ya que brinda algo de protección “cruzada” contra diferentes virus relacionados.
La mayoría de las personas que reciben la vacuna contra la gripe no presenta problemas, aunque pueden aparecer algunos de los siguientes efectos secundarios:

  • Dolor, enrojecimiento, sensibilidad o inflamación donde se administró la inyección.
  • Fiebre (pocos grados).
  • Dolores.
Estos efectos secundarios, pueden comenzar poco después de la vacunación, pero son leves y duran poco tiempo.
Las personas alérgicas al huevo pueden recibir la vacuna aprobada contra la gripe recomendada para su edad (y ya no deberán ser monitoreadas por 30 minutos luego de vacunarse, como en el pasado). Las personas con alergia grave al huevo deben vacunarse en un entorno médico y ser supervisadas por un profesional que sea capaz de reconocer y manejar afecciones alérgicas graves.

Atención: es contraindicación absoluta para vacunarse, la reacción alérgica grave (anafilaxia) posterior a una dosis previa o a componentes de la vacuna (por ejemplo: huevos, proteínas de pollo, sulfato de Neomicina y Kanamicina, formaldehído, bromuro de cetiltrimetilamonio (CTAB) y polisorbato 80).
La vacuna contra la Influenza no te protegerá contra el COVID-19.
No hay evidencia que demuestre que vacunarse contra la influenza incremente el riesgo de contraer COVID-19.
Sí. Es posible tener influenza, así como otras enfermedades respiratorias, y COVID-19 al mismo tiempo. Debido a que los síntomas de ambas enfermedades son similares, puede resultar difícil distinguirlas.
Todas las vacunas pueden administrarse en forma simultánea (incluyendo refuerzos COVID-19 y otras vacunas del Calendario Nacional).
Embarazadas y recién nacidos
Para prevenir el contagio se recomienda:
  • Continuar con los controles de embarazo pautados con el médico, en consultorio o en un centro de salud.
  • Evitar el contacto cercano con personas con síntomas de gripe.
  • Practicar las medidas de higiene anteriormente mencionadas.
  • Si tenés patologías previas al embarazo (asma, tabaquismo, enfermedad cardíaca, renal, diabetes o recibe tratamiento con corticoides o inmunodepresores), debés extremar las medidas de precaución y consultar a tu médico.
  • Ingerir bastante líquido.
  • Vacunarse.
En los bebés, la prevención de la mayoría de las enfermedades empieza con la lactancia materna ya que a través de ella se transmiten defensas que les permiten en los primeros meses de vida estar en mejores condiciones para enfrentarlas. Seguí las siguientes recomendaciones:
  • Lavate frecuentemente las manos con agua y jabón antes de acercarte a tu bebé, en especial antes de amamantarlo.
  • Utilizá un tapabocas si tenés síntomas gripales, para evitar contagiarlo cuando le des el pecho.
  • Tené especial cuidado de no estornudar ni toser en la cara de tu bebé.
  • Podés seguir dándole el pecho, aunque estés recibiendo el medicamento antiviral para la gripe.
  • Si tu bebé está enfermo es importante que no dejes de amamantarlo ya que la leche materna es el mejor alimento que puede recibir a esta edad para reforzar su sistema inmunológico.
Además recordá:
Visitar regularmente al pediatra y tener al día el calendario de vacunación. De este modo tienen menos posibilidades de enfermarse.

El humo del cigarrillo disminuye el funcionamiento de las defensas del aparato respiratorio en los niños más pequeños, por eso es importante que evites fumar en espacios cerrados y en ambientes con poca ventilación.