INFECCIÓN RESPIRATORIA AGUDA |
Debemos de estar atento a posibles signos de enfermedad que indican la necesidad de consultar rápidamente con un médico:
En los niños y niñas:
- Dificultad para alimentarse, tomar líquidos o dormir.
- Dificultad para respirar (respiran más rápido que lo habitual, hacen ruido al
respirar, o hacen un esfuerzo para respirar que les hunde la piel por debajo de las costillas).
- Decaimiento o somnolencia.
En los adultos:
- Tos, fiebre y dificultad respiratoria (respiración más rápida que lo habitual, ruidos al respirar).
- Decaimiento muy marcado, especialmente en los adultos mayores.
- Consultar rápidamente a un médico si aparece algún signo de alarma.
- No automedicarse ni automedicar a un niño o niña con una enfermedad respiratoria. No utilizar jarabes para la tos.
- Tomar abundantes líquidos, continuar la alimentación y no suspender la lactancia
materna.
¿Qué puedo hacer para prevenir las infecciones respiratorias?
- El lavado de manos frecuente, especialmente después de cubrirse la boca al toser
y estornudar, es fundamental para reducir el riesgo de transmitir las infecciones respiratorias.
- Mantener los ambientes libres de humo (por ejemplo, de braseros o cocinas a leña), y especialmente del humo del cigarrillo, no fumando ni permitiendo que nadie
fume en el interior del domicilio. Evitar que se fume en los lugares de trabajo y en
los espacios de uso público cerrado. El humo del cigarrillo es muy perjudicial para
todos (los que fuman y los que no fuman) pero especialmente para los niños.
- Ventilar los ambientes y mantener la higiene del hogar para evitar el contagio de
estas y otras enfermedades infecciosas.
- La Enfermedad Tipo Influenza (ETI) es muy contagiosa. En la medida de lo posible, evitar que los niños y los adultos de 65 años y más, entren en contacto con personas que padecen esta enfermedad. Si es posible, las personas enfermas deben evitar reuniones sociales para reducir el contagio.
- La vacuna antigripal puede contribuir a evitar muchos casos de gripe (la vacuna
tiene, en promedio, un 70% de eficacia). Esta vacuna debe aplicarse cada año, en el otoño, antes del brote de influenza, a personas de grupos de riesgo. Consulte en un centro de salud para saber si usted o alguien en su familia necesitan ser vacunado.
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